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jueves, 5 de enero de 2012

Messi y su terapia antigripal

fenomenalMessi
La felicidad sana, y Messi es feliz en el Camp Nou con la redonda.
Lio gambeteó a la gripe como a cualquier adversario, y obvio, para completar la terapia hizo dos goles.
Pero, a esta terapia tampoco le podían faltar las contraindicaciones y efectos secundarios: erró un par de goles. En fin, con Messi la fiebre no vale la pena.

Marca
"Con Messi no hay gripe que valga".
"Ni la gripe tumba a Leo Messi.

El argentino al final ocupó plaza en el banquillo ante Osasuna y en la segunda parte saltó al campo en sustitución de Pedro. Una vez más fue insaciable y en la media hora que estuvo en el campo le dio tiempo de anotar dos goles, uno de ellos de cabeza, el décimo que consigue de esta manera con el Barça".

El País
"El balón como medicina".
"Descartado por la mañana por una gripe intestinal, Messi marcó dos goles por la noche. Messi llegó el lunes de Buenos Aires, cogió un taxi en el aeropuerto del Prat, se fue a la ciudad deportiva y sudó un rato. El martes se entrenó con sus compañeros y cuando ayer por la mañana se daba por hecho que iba a jugar, llegó al entrenamiento traspuesto y le enviaron a casa (...) Primero, Guardiola le mandó a calentar para animar al público, pero después, como la eliminatoria no estaba cerrada, le mandó al campo (...) Metió dos goles, suma 31 en esta temporada, y alcanzó el honor de Pedro, al convertirse en el segundo jugador en haber marcado al menos un gol en todas las competiciones posibles del año, en seis (Liga, Supercopa de Europa y española, Mundial de Clubes, Copa y Champions)".

ABC
"Se movió el casillero del Barça casi por inercia en el segundo acto cuando pidió turno Messi, que es sinónimo de noticia y alegría. El argentino no necesita mucho para desmontar cualquier lógica y hasta con fiebre sigue siendo bueno. De cabeza primero y con la zurda después cerró la noche y muy probablemente la eliminatoria".

as
"Y es que debe de ser muy frustrante que cuando vas perdiendo 2-0 y tu posesión de balón apenas llega al 20 por ciento, el entrenador rival dé entrada a Messi en el campo. Da la impresión, que eso es casi abusar (...) No obstante, al rodillo del Barça le faltaban goles para expresar en el marcador su superioridad. Y fue entonces cuando Guardiola sacó a jugar a Messi. Fue como tirar la bomba atómica. El argentino salió a jugar media hora, pero esos 30 minutos son los que van entre que el partido de vuelta tenga sentido o no. Con su aparición, Leo dejó la eliminatoria franca para un Barça que sigue haciendo caso omiso de recortes y recesiones".

Sport
"Ni la gripe puede con Messi".
"El mejor jugador del mundo no se borra de los partidos ni estando enfermo y con una sola sesión en las piernas. Leo Messi sigue empeñado en dar que hablar en todas sus apariciones y se está abonando al más difícil todavía. El argentino ha marcado goles de todas las formas imaginables, superando a cuantos rivales le salían al paso o con facturas inverosímiles. También ha ofrecido pases mágicos a sus compañeros y toca el balón como los ángeles, pero anoche fue algo más allá. demostró que ni siquiera una pasajera enfermedad le impide rendir al máximo.

Joan Mª Batlle
"Messi, un regalo de Dios".
"Sí, Messi es un ángel del fútbol enviado por Dios a la tierra, a Barcelona y al Barça. El día que los destinos de un niño de trece años y del FC Barcelona coincidieron, cambió la historia del club. Siempre habrá un antes y un después de Messi, como lo hubo de Kubala y en Madrid dicen que de Di Stéfano. Hay muy pocos futbolistas de los que se pueda decir lo mismo".

canchallena
"Messi comenzó el año con dos goles y una victoria".
"A Lionel Messi le alcanzaron 31 minutos para gritar sus primeros dos goles del año".

Olé
Y, obvio, Messi metió el tercero, de cabeza, y el cuarto para cerrar prácticamente la serie. Porque la única fiebre que tiene Messi, claro, es fiebre de gol (...) Messi está.

Gustavo Grabia - ggrabia@ole.com.ar
"Siente potrero. A las pruebas hay que remitirse: no había necesidad alguna para que Guardiola lo incluyera un rato en el partido contra el Osasuna (...) Pero Pep conoce la esencia amateur de su joya.
Y seguro que le vio la cara mientras estaba en el banco.
Y entonces Messi entró. Un rato apenas, para despuntar el vicio.
Lo que hizo dio otra vez vuelta al mundo, como si no se tratara de cosas de todos los días. Dos goles en menos de media hora.
Con gripe, moqueando, como usted quiera: la única fiebre que conoce Lio es la del fútbol. Quizá ahora pueda entenderse un poco más aquel gesto destemplado en los cuartos de final del Mundial de Alemania, cuando Pekerman lo dejó afuera. El sólo quería jugar. Como ayer, como siempre".